Alergia alimentaria: los productos más riesgosos

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Seguramente conoces a más de alguna persona que padece una alergia alimentaria y has observado los resguardos que toma a la hora de sentarse a la mesa de un restaurante o al llegar a cenar a casa de algún anfitrión fuera del círculo de confianza. Y de ninguna manera se trata de una exageración, las alergias por el consumo de alimentos son un tema muy complejo.

¿Qué se entiende por alergia a los alimentos? Se puede hablar de reacción alérgica a los alimentos a cualquier manifestación física provocada por la ingesta de algún producto. Los efectos son variados, puede generar diferentes reacciones en el cuerpo, que van desde un sarpullido en la piel, dolor abdominal y náuseas, hasta el llamado shock anafiláctico, que, no tratado a tiempo, puede ser mortal.

Alergia alimentaria: los productos más riesgosos

¿Por qué se producen? El sistema inmune reconoce como extrañas ciertas proteínas de los alimentos y cuando vuelven a consumirlo, el sistema reacciona. A considerar, este tipo de hipersensibilidad tiene un alto componente genético y puede aparecer en cualquier época de la vida.

Por supuesto, no todos los alimentos producen alergias, y dentro de los que sí lo hacen, se han identificados los que más alta incidencia tienen en la población.

Se han determinado algunos que están en el primer nivel de riesgo: huevo, leche de vaca, pescado, gambas (crustáceos como langostas o camarones), cacahuetes o maní, avellanas, manzana y melocotón o durazno.

Alergia alimentaria: los productos más riesgosos

En un segundo orden se encuentran el kiwi, la mostaza, el sésamo, la soja, la nuez y el trigo. Finalmente, otros alimentos complejos, en un tercer nivel, son las semillas de girasol, las lentejas, el alforfón, el plátano, el tomate, la zanahoria, el maíz, el melón y las semillas de amapola.

Se estima que el 8% de los menores de edad son alérgicos a alguno de los citados alimentos. La cifra disminuye a entre un 3% y 4% en los adultos.

¿Recomendaciones? Tal como mencionamos anteriormente, si en este momento no padeces ninguna alergia a los alimentos, lamentablemente, no puedes cantar victoria, pues puede aparecer en cualquier momento. ¿Qué hacer? Ante cualquier síntoma extraño, es necesario realizar exámenes para descartar que se trate por la ingesta de alguno de los productos antes descritos, para ello, existen pruebas cutáneas o de sangre que ayudarán a descartar o confirmar la reacción negativa ante algún alimento. ¡Siempre alerta!

 

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