Huevos de gallinas “felices” no lo serían tanto

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Apoyando la sustentabilidad tanto en la producción como en el consumo es la razón del por qué cada vez hay más personas que eligen productos se caractericen y reafirmen su compromiso por el bienestar ambiental y animal. El movimiento inició con los huevos de gallinas camperas o ecológicos, sin embargo no es lo mismo que hablar de gallinas ponedoras saludables.

El caso es que los consumidores que quieren huevos de calidad y cuya producción apueste por el bienestar animal, eligen los que están identificados como camperos o como ecológicos, pero lamentablemente la elección no implica que las gallinas ponedoras estén sanas, ya que la salud de las gallinas no es un criterio definido en el código de barras. Puesto que en la actualidad no existe una evaluación sistemática del estado de salud o las normas de salud animal ni en la producción convencional ni en la ecológica.

Varios estudios realizados por expertos de diferentes universidades alemanas concluyen que las aves sufren diferentes enfermedades en las articulaciones, fracturas, infecciones por gusanos, etc. Entre otros resultados, se conoce que cuatro de cada 10 huevos han sido puestos por gallinas que tenían fracturas óseas, se asegura también que no existe diferencia entre los huevos de producción convencional y ecológica procedentes de granjas pequeñas y grandes. Cierto es que, hablando de las gallinas ponedoras de producción ecológica, las condiciones de mantenimiento son más estrictas, los animales tienen más espacio y más oportunidades de vivir una vida en el marco de un comportamiento natural propio, como el de caminar libremente y picotear sobre la tierra.

Huevos de gallinas "felices" no lo serían tanto

Pero estos factores no son garantía de que las gallinas hayan tenido una vida saludable, los animales procedentes de la ganadería ecológica sufren enfermedades y dolencias con la misma frecuencia que los animales que se crían en granjas convencionales. La organización alemana Foodwatch comenta que el factor decisivo para la salud de los animales es, sobre todo, cómo el productor administra su granja, que se preocupe por evitar que los animales enfermen y reaccione rápidamente cuando detecta que un animal sufre algún problema de salud.

En la campaña puesta en marcha por Foodwatch hace unos años y que ahora se recupera, se pide que en un futuro a corto o medio plazo, ningún producto de origen animal que no se haya demostrado que se ha producido de manera respetuosa con los animales, pueda llegar a los mercados.

Fuente: gastronomiaycia

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