Alimentos que amamos pero que son perjudiciales para el medioambiente

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Todos sabemos que parte de la producción alimentaria mundial se asocia a la contaminación, la deforestación, a la escasez de agua y tierras de cultivo explosivos. Sin embargo, muchos son alimentos que amamos como sociedad, pero que son perjudiciales para el medioambiente.

A menudo se pasa por alto si los alimentos que se consumen son buenos o malos para la población y para el planeta. En esta elección de productos alimenticios intervienen muchas variables, sabor, salud, carácter sostenible… así lo considera Tim Lang, profesor de política alimentaria en la Universidad de la Ciudad de Londres.

Algunos de los alimentos más controvertidos que pueden plantear cuestiones éticas y ambientales son los aguacates, la carne de vacuno, las ensaladas de cuarta gama (ensaladas de bolsa), la leche, el bacalao, la soja, el chocolate, el pulpo, la crema o manteca de frutos secos (cacahuetes, almendras, avellanas, nueces…) y el aceite de palma.

Alimentos que amamos pero que son perjudiciales para el medioambiente

El profesor, uno de los coautores del libro “Dietas sostenibles: cómo la nutrición ecológica puede transformar el consumo y el sistema alimentario”, habla de los productos citados y de algunas ideas que pueden ayudar a los consumidores a la hora de realizar compras que sean más éticas y sostenibles.

Uno de los alimentos que amamos es el aguacate, fruto que tiene magníficas propiedades nutricionales y muchas personas no renunciarían a su sabor y a beneficios, en este caso, se propone optar por los aguacates de comercio justo.

De la carne de vacuno ya hemos hablado en muchas ocasiones, el volumen de gases de efecto invernadero que se asocian a su producción, el riesgo de cáncer por abusar de su consumo, el derroche en recursos como la tierra y el agua, la deforestación, etc.

Alimentos que amamos pero que son perjudiciales para el medioambiente

Sobre las verduras y frutas hay que apostar por los productos de temporada y proximidad para ganar en calidad y sabor, reducir contaminación, huella del carbono, etc.

Sobre la soja hay que decir que de toda la producción mundial, sólo una pequeña parte es consumida por el ser humano, el resto se destina a la alimentación animal, que es donde verdaderamente se encuentra el problema. A este producto se asocian cuestiones como la deforestación y su producción tiene un enorme impacto ambiental.

Fuente: gastronomiaycia

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